sábado, 4 de diciembre de 2010

Secretos de Estado



“Revelar lo profundo, los recónditos mecanismos que ponen en marcha las relaciones internacionales, el funcionamiento de la política. Ese es el lado positivo y feliz del ineludible derecho a la información y de la necesidad de comprender que tenemos como ciudadanos de las democracias. La información y el conocimiento no deberían generar inestabilidad ni la ruina del sistema. Son las malas políticas, las que pierden el contacto con la realidad, y la voracidad de muchos capitalistas y grupos financieros las que pueden provocarlas. La nostalgia por el mundo próspero que se fue, incluidos los buenos tiempos de la diplomacia, no sirve de nada. Necesitamos otra organización, un cambio de rumbo. Antes de que se apaguen las luces que todavía nos quedan.”

Julián Casanova es catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Zaragoza. Extraido del artículo Secretos de Estado, publicado por El País el 3 de diciembre de 2010.