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sábado, 3 de octubre de 2009

El deseo de ser excepcional.


"Observa lo común, permanece atento a lo ordinario -no trates de ser excepcional. Todos deseamos ser excepcionales. Las personas vienen a mí y les digo: "Siéntense en silencio y no se preocupen tanto por la meditación o la oración y con el tiempo llegarán"; entonces replican: "¿Pero siempre sentados...?". Necesitan algo excepcional. Si les digo: "Párense en la cabeza", entonces les parece bien. Por eso, se han multiplicado en el mundo entero los maestros que enseñan a la gente a pararse en la cabeza -lo difícil e incómodo atrae. La gente ensaya posturas ridículas en nombre del yoga. ¡Sencillamente ridículas!. Mientras más ridículas, mejor; mientras más difíciles, más grande es el reto para el ego. Entonces, ¡que las hagan!. Que asuman posturas absurdas, porque así creerán estar haciendo algo extraordinario.
La vida en sí es maravillosa y no hay necesidad de mejorarla. Si la naturaleza hubiera querido que te pares en la cabeza, habrías sido creado así. Escucha y obedece a la naturaleza y no entres en conflicto con ella; sencillamente, obedece y no tardarás en lograr el silencio interior que viene cuando se es una persona común. Hace apenas algunos días vino a mi un joven a preguntarme si debía casarse o no...
Le dije: "Sé como el común de la gente. ¿Por qué no casarte?". Pero no deseaba hacerlo -no casarse es algo excepcional. Casarse es lo ordinario, tener hijos es tan común, tener un hogar es tan ordinario. Dijo: "Pero todos los grandes hombres han permanecido solteros".Entonces, le dije: "Si deseas ser extraordinario, ve a otra parte. Para mí, el deseo de ser excepcional es una enfermedad. Ven a mí sólo si deseas ser ordinario"...
Luego le dije: "Sencillamente mira en tu interior. Cierra los ojos y dime lo que deseas".
Entonces, respondió: "Claro que me gustaría casarme, pero es algo que parece tan común y corriente: desperdiciar la vida en cosas tan ordinarias". Pero la vida entera está hecha de cosas corrientes. La grandeza no está en las cosas, sino en la calidad que le aportes a la vida, a las cosas corrientes de todos los días".Osho, La armonía oculta. Conversaciones sobre Heráclito.

jueves, 6 de agosto de 2009

El libro del hombre.


El hombre ha sido explotado en nombre de la religión..., ex­plotado por sacerdotes y políticos. Los sacerdotes y los políticos están conspirando contra el hombre. La única forma de explotar al hombre es asustándole. Cuando el hombre está lleno de mie­do, está listo para someterse. Cuando el hombre está temblando por dentro, pierde la confianza en sí mismo. Entonces es capaz de creerse cualquier estupidez. No conseguirás que un hombre que tiene confianza en sí mismo se crea ningún disparate.
Tenlo presente, así es como han explotado al hombre desde hace siglos. Este es el secreto industrial de las supuestas religio­nes: asustar al hombre, hacerle sentirse indigno, hacerle sentir culpable, hacerle sentir como si estuviera al borde del infierno. ¿Cómo se puede asustar tanto a un hombre? Esta es la úni­ca manera: condenando la vida y todo lo que sea natural. Con­denando el sexo porque es lo esencial de la vida; condenando el alimento, que es el segundo elemento esencial; condenando las relaciones, la familia, la amistad, que son el tercer elemento esencial de la vida..., y seguir condenando.
Desaprueba todo lo que sea natural, dile al hombre que está mal: «Si lo haces, lo pagarás; si no lo haces, serás recompensa­do. Si sigues viviendo naturalmente irás al infierno» -este es el mensaje de todo el pasado-, «y si vas contra la vida serás pre­miado con el cielo».
Esto quiere decir que Dios te aceptará sólo si eres un suici­da. Si cometes, poco a poco, un suicidio de los sentidos, del cuer­po, de la mente, del corazón y te sigues destruyendo, cuanto más te destruyas más te querrá Dios. Este ha sido, en el pasado, el mensaje de todas las religiones. Ha contaminado al ser del hom­bre, ha envenenado al hombre. Gracias a esto, los envenenado­res han podido explotar al hombre totalmente. Osho. El Libro del hombre.

martes, 9 de junio de 2009

Osho y la muerte.


La gente llega a mí y me pregunta: «¿Qué sucederá después de la muerte?» Yo no les respondo, en su lugar les hago otra pre­gunta. Les pregunto: «Olvida todo lo relacionado con el después de la muerte, déjame que te pregunte una cosa: ¿qué está suce­diendo antes de la muerte?» ...porque todo lo que esté su­cediendo antes de la muerte continuará sucediendo después de la muerte. Es una continuidad: tu conciencia será la misma, an­tes o después no cambiará nada. El cuerpo podría no ser el mis­mo, el recipiente podría cambiar, pero el contenido seguirá sien­do el mismo. Todo lo que sucede le está sucediendo al contenido, no al contenedor. Osho. El Libro del hombre