martes, 8 de enero de 2019

Madrid, la historia de los azulejos con 270 años de antigüedad.




Seguro que habréis visto en el centro de Madrid azulejos como los que os muestro en las fotografías "Visita G. Manzana". Para los que no conozcan su origen:

En el año 1749 tras el advenimiento de Fernando VI se promulgan, de la mano de Zenón de Somodevilla, marqués de la Ensenada, una serie de medidas encaminadas a la completa reforma del sistema tributario castellano. Este es el motivo por el que se realiza el catastro urbano más importante de todo el Antiguo Régimen español, conocido como la Planimetría General de Madrid, formado por  557 planos de manzanas. De aquí proceden los azulejos "Visita General" y se numeró cada manzana de casas, dándole también un número a cada vivienda.

No será hasta el año 1835, de la mano de Joaquín Vizcaino y Martínez Soles, más conocido como Marques Viudo de Pontejos, por entoces corregidor de Madrid (con estatua en la plaza de las Descalzas) el que estableció el actual sistema de numeración, con pares e impares, empezando con el numero 1 en el extremo de la calle más próximo a la Puerta del Sol.

Os invito a buscar estos azulejos por las calles del Madrid de los Austrias. 


lunes, 7 de enero de 2019

Para Henar, te regalo un cuento.



Un chico partió de su casa para estudiar con un reputado maestro. Cuando conoció al viejo sabio, le preguntó:"¿Cuánto tardaré en ser tan sabio como tú?" La respuesta no se hizo esperar: "Cinco años." "Eso es mucho tiempo", replicó el muchacho. "¿Y si trabajo el doble?" "Entonces tardarás diez", contestó el maestro, a lo que el muchacho protestó: "Eso es demasiado tiempo. ¿Y si estudio también por las noches?" "Quince años", dijo el sabio. "No lo comprendo", replicó el chico. "Cada vez que prometo dedicar más energías, tú me dices que tardaré más en lograr mi objetivo. ¿Por qué?" "La respuesta es muy sencilla. Si tienes un ojo puesto en el destino que esperas alcanzar, sólo te queda otro para que te guíe en el viaje.
Quienes usan el tiempo sabiamente desde una edad temprana tienen la recompensa de una vida rica y productiva. Quienes jamás han conocido el principio de que "dominar el tiempo es dominar la vida" nunca llegarán a ser conscientes de su enorme potencial humano. El tiempo todo lo iguala. Tanto el rico como el desposeído, tanto el que vive en Texas como el que vive en Tokio, todos disponemos de los mismos días de veinticuatro horas. Lo que distingue a quienes viven una vida de excepción es el modo en que emplean el tiempo.

"El monje que vendió su ferrari" Robin S. Sharma.



lunes, 31 de diciembre de 2018

He aprendido a no intentar convencer a nadie...


Maspalomas, Gran Canaria. Diciembre 2015. Foto Sebastián Navarrete.

"He aprendido a no intentar convencer a nadie. El trabajo de convencer es una falta de respeto, es un intento de colonización del otro." José Saramago