miércoles, 16 de marzo de 2011

Picasso y la fotografía


Lo que más estimaba Picasso de la fotografía era precisamente su fuerza narrativa, su condición de espejo de la realidad. Se lo decía a menudo a Brassaï durante los largos ratos que compartieron el frío helador de su estudio, en los años desolados del París de la ocupación nazi: «Lo que más me gusta de sus fotografías es que son verídicas. Cuando se ve lo que usted expresa con la fotografía se percibe con claridad lo que ya no puede ser objeto de la pintura. La fotografía ha llegado en el momento preciso para liberar a la pintura de toda tentación literaria, de la anécdota, incluso del mismo tema. Por lo menos, cierto aspecto del tema pertenece, de ahora en adelante, al dominio de la fotografía. ¿No deberíamos los pintores aprovecharnos de esta libertad reconquistada?” Extraído de la Revista Litoral, Publio López Mondejar.