miércoles, 1 de septiembre de 2010

William Wordsworth

Foto: Combarro. Pontevedra. España.

Si eres de aquellos cuyo corazón ha mantenido puras
las sagradas formas de la imaginación joven, ¡oh desconocido!,
queda aquí advertido, y sabe que el orgullo,
por ataviado que se presente de su oropel de majestad,
es ligereza; que aquel que siente desprecio
por cualquier cosa viva posee talentos que aún
no ha utilizado nunca; que el pensamiento, en él,
se halla en su primera infancia. Aquel cuyo ojo
mira siempre hacia sí mismo no hace sino contemplar
la menor de las obras de la naturaleza, una obra que podría
mover al hombre sabio a ese desdén que la sabiduría
ha tenido siempre por ilícito. ¡Oh, sé más sabio!
Una vez hayas aprendido que el conocimiento verdadero
lleva al amor… William Wordsworth.