sábado, 18 de septiembre de 2010

Signos religiosos.


En lo alto del Naranjo de Bulnes a alguien se le ocurrió colocar una estatua de la virgen hace algunos años; no se entiende ya que se trata de un parque nacional en el que para alterar el entorno hay que pasar por 1.000 requisitos, como saben sus habitantes. Pues bien, hace unas semanas alguien la hizo desaparecer por lo que algunos se indignaron.
Lo que realmente me molesta es que se volviera a reponer pegándola y atornillándola para que no la quitaran y, no solo eso, sino que para subirla se utilizó un helicóptero de la Guardia Civil, con gran despliegue informativo en la prensa local de Asturias.
Mi pregunta es la siguiente, siendo yo budista ¿podría yo solicitar a la Guardia Civil que me ayudaran a colocar allí una estatua de Buda? Entiendo que habría que utilizar dos helicópteros y cuatro agentes, dado que la estatua es un poco más voluminosa, pero como andamos sobrados de medios personales y materiales estatales para usos privados supongo que no habrá ningún problema. Carta de Manuel García Baizán publicada por el periódico El País el 18 de septiembre de 2010.