miércoles, 23 de febrero de 2011

Marc Riboud

Foto: Nevada en Madrid. Enero del 2009


A pesar de los visores, los proyectores y otros elementos técnicos, convendría que los fotógrafos no nos tomásemos demasiado en serio… Fotografiar es muy fácil; saber mirar y ver es mucho más difícil, porque no se trata de un reflejo condicionado, sino que es fruto de un trabajo serio de aprendizaje. La disciplina es tan importante como la espontaneidad y la sensibilidad… La fotografía no tiene la obligación de convencer, no es capaz de cambiar el mundo, pero puede mostrarlo, sobre todo cuando está cambiando… Fotografiar significa aceptar lo imprevisto, la sorpresa; mas para captar este aspecto de la realidad se precisa una gran pasión, yo diría la obsesión de observar incansablemente la realidad… Si disminuye el amor a la vida, también las fotos palidecen, porque fotografiar significa saborear la vida, cada instante, intensamente.

Marc Riboud. Extraído de “Escribir la luz” Fotografía y literatura. Editorial Litoral