sábado, 24 de julio de 2010

La exaltación de cada segundo.


Sobre la idea del puro y pleno presente, Macedonio Fernández tiene unas líneas acerca de lo que él llamaba un presente deslumbrador, exaltación de cada segundo: “El futuro no vive, no existe para Cósimo Schmitz, el herrero, no le da alegría ni temor. El pasaso, ausente el futuro, también palidece, porque la memoria apenas sirve; pero qué intenso, total, eterno el presente, no distraído en visiones ni imágenes de lo he de venir, ni en el pensamiento de que enseguida todo habrá pasado. Vivacidad, colorido, fuerza, delicia, exaltación de cada segundo de un presente en que está excluida toda mezcla así de recuerdos como de previsión; presente deslumbrador cuyos minutos valen por horas.” Extraido de: Dietario Voluble. Enrique Vila-Matas. Anagrama, Narrativas Hispánicas