jueves, 29 de julio de 2010

Ingmar Bergman


Foto: Corralejos. Fuerteventura. Islas Canarias. España.

Anoche imaginé que volvía a los cines de arte y ensayo de mi juventud a ver las lentísimas y profundísimas películas de Ingmar Bergman, siempre marcadas por largos momentos en los que el silencio se apoderaba, hasta metafísicamente, de la pantalla. En mi juventud estuve viendo ese cine con un respeto enorme hasta que una noche uno de los amigos de la pandilla nos dijo a todos a la salida de una de aquellas películas tan profundas: “Tanto silencio para nada.” Dietario Voluble. Enrique Vila-Matas. Anagrama, narrativas hispánicas.