lunes, 26 de septiembre de 2011

Enamorarse


La atracción romántica es una gran obsesión, una fijación que absorbe y consume toda la atención y energía psíquica de la persona. El amor implica, entre otras cosas, imaginación e idealización. De hecho, es casi imposible transmitir lo que es el amor a una persona que no cree en él, algo así como describir el color verde a un daltónico. No obstante, casi todos sabemos lo que es enamorarse. Cuando nos enamoramos nos encontramos como en otro mundo, abstraídos, absortos por la fiebre de la pasión, sin aliento, inconscientes de nuestro entorno, anestesiados por la dicha tan intensa. Los enamorados se sienten abrumados por esa cascada incontrolable de emociones paroxísmicas y sentimientos arrolladores de euforia, expansividad, excitación y embelesamiento. Viven ese estado sublime de éxtasis, encantamiento, ensueño, esperanza y anhelo por la persona amada: pero también experimentan ansiedad, miedo de no se correspondidos, aprensión y tormento. Porque como tantos han dicho, en ningún otro momento nos encontramos tan vulnerables e indefensos contra el sufrimiento como cuando estamos enamorados.

Extraído de “La pareja rota” de Luis Rojas Marcos. Editorial Espasa Hoy. Quinta edición del 1994.