miércoles, 11 de mayo de 2011

Contradicciones


Los fracasos de las campañas de prevención de las toxicomanías o de la violencia de género no se pueden explicar sin conocer el sistema invisible que las fomenta. Gastar tantos esfuerzos para disuadir de tomar drogas, al mismo tiempo que fomentamos el sistema que induce a tomarlas, es una conducta contradictoria y bastante estúpida. Y espantarse de los actos de violencia cuando se siguen transmitiendo parones machistas es una impostura. Tal vez al poner al descubierto los sistemas conceptuales y afectivos que nutren los fenómenos visibles, descubramos que estamos aceptando exigencias incompatibles, metiéndonos alegremente en callejones sin salida y que la única solución puede ser cambiar esos sistemas, cosa laboriosa y lenta. José Antonio Marina. Las arquitecturas del deseo. Editorial Anagrama, colección Argumentos.