martes, 10 de agosto de 2010

Vilém Flusser


Foto: Playa de Vega. Asturias. España

La cuestión que la crítica de la fotografía ha de plantear a la fotografía es, por tanto, la siguiente: ¿hasta qué punto el fotógrafo ha conseguido someter el programa de la cámara a su intención y gracias a qué método? Y, a la inversa: ¡en qué medida la cámara ha conseguido desviar la intención del fotógrafo a favor del programa de la cámara y gracias a qué método? A la luz de este criterio, la “mejor” fotografía es aquella en la que el fotógrafo vence al programa de la cámara en beneficio de su intención humana, es decir, en la que consigue someter el aparato a la intención humana. Naturalmente, existe esta suerte de fotografías “buenas”, en las que el hombre vence el programa. Sin embargo, en el universo fotográfico, en general, se observa que los programas tienen cada vez más éxito en desviar las intenciones humanas hacia las funciones de la cámara. Por tanto, el objetivo de la crítica de la fotografía debería ser la demostración de cómo se esfuerza el hombre por dominar la cámara y de qué manera los aparatos persiguen absorber las intenciones de los seres humanos. Por motivos que quedan por analizar, aún no se ha visto ninguna crítica de la fotografía con este enfoque. Una filosofía de la fotografía. Vilém Flusser. Editorial Sintesis.