jueves, 11 de febrero de 2010

La ley y la fuerza.

Foto: Aranjuez, Madrid. Real Casa del Labrador.

Cualquiera puede comprender lo loable que resulta en un príncipe mantener la palabra dada y vivir con integridad y no con astucia. No obstante, la experiencia de nuestros tiempos demuestra que los príncipes que han hecho grandes cosas son los que han dado poca importancia a su palabra y han sabido embaucar la mente de los hombre con su astucia. Al final han superado a los que han actuado con lealtad.
Debéis saber, pues, que hay dos formas de combatir: con las leyes y con la fuerza. La primera es propia del hombre, la segunda de los animales.
Extraído del capítulo XVIII de El príncipe, de Nicolás Maquiavelo.