jueves, 4 de octubre de 2012

Naturaleza

Una chova piquigualda en Horcados Rojos (Picos de Europa)
al fondo el Naranjo de Bulnes. Foto Sebas Navarrete


"La vida es contraste, y los que viven en las ciudades todo el año, hartos de la pared de la casa de enfrente, del ruido de la calle, de los escaparates de las tiendas, de las bambalinas de los teatros de la estancia prolongada en el taller, el despacho o la oficina, de la vida artificial y urbana en una palabra, ansían, como es natural, poder contemplar una naturaleza virgen y bravía, cuanto más virgen y bravía mejor, en que no se hayan cortado los árboles, matado los animales, destruido o deteriorado el paisaje, en donde puedan vagar o esparcirse, curiosear libremente, oxigenando el cuerpo y el espíritu..., Y por eso dicen en Estado Unidos que al volver de los Parques Nacionales el abogado es mejor abogado; el ingeniero, mejor ingeniero; el arquitecto, mejor arquitecto; el sastre mejor sastre. Que si el mundo pudiera gozar de los Parques Nacionales podría decirse que la cuestión social se habría resuelto." Pedro Pidal y Bernaldo de Quirós, 1932