viernes, 26 de marzo de 2010

Mario Giacomelli.

Foto: Vistas de la Playa de Ereaga desde el Puerto Viejo de Algorta (Vizcaya)

“Yo quiero documentar, pero no lo hago sólo por mi. Pienso en los que vendrán después de mi, quiero fotografiar algo que se queden en la mente, y eso se obtiene a través de la forma del corte de la fotografía, de cómo disparas, de cómo la positivas. El auténtico realista dirá que te has equivocado, que debes presentar la realidad tal cual es. Uno de los grandes fotógrafos, Henri Cartier-Bresson, dice que no corta las fotos, que el corte lo hace antes de disparar, pero son tonterías dichas por un gran hombre, pero tonterías. Yo corto y quito todo lo que quiero porque yo he visto a un escritor de la talla de Leopardi hacer un montón de correcciones en los manuscritos de sus poemas y no por eso se concluye que no supiera escribir. Si Leopardi, que era un dios para mi, corregía, yo, que soy un pelagatos, ¿Por qué no voy a corregir mis fotos? Corregir quiere decir cubrir, enmascarar, hacer ver una luz que no existía.” Mario Giacomelli (1925-2000). Fotógrafo, pintor y poeta italiano.