sábado, 20 de marzo de 2010

Los predicadores del caos.

Foto: Puerta del Sol - Madrid.
Durante los últimos años, nuestras tendencias a la rencilla y al encono han adoptado un tono de ansiedad en lo que toca a todo lo que podría cambiarse para bien. Tanto en el mundo educativo como en la economía política, o en los medios intelectuales, da la impresión de que los vocingleros, los predicadores del caos, cuentan con más facilidades para hacerse oir que quienes intentan llevar a cabo experiencias nuevas para, de ese modo, tratar de cambiar las cosas. George Steiner y Cécile Ladjali. Elogio de la transmisión. Editorial Siruela.