viernes, 1 de enero de 2010

2010

Un año, tan sólo dos palabras, cinco letras, que guardan mucho. Siento cierta impotencia, como si buena parte del tiempo que encierra esas palabras me hubiera sido robado. Esta sensación no me es extraña.
Siempre me ha resultado difícil la aceptación del tiempo como una simple medida, segundos, minutos, horas, días, meses, años…
Hay momentos de nuestras vidas que nos gustaría vivirlos a cámara lenta, saborearlos hasta la embriaguez, pero se escapan como el viento entre las manos. Hay otros que están de más, pero se agarran a nuestras vidas como si fueran una pesadilla.
Procuro disfrutar de cada instante, de cada pequeño e insignificante momento, no siempre lo consigo.
Se que el destino me deparará lo que no he previsto… el final ya lo conozco.
Trata de ser feliz en este 2010 y los que le siguen. S.N.M. 1 de enero 2010

¡Tan pronto como te sientas demasiado viejo para hacer algo, hazlo! Margaret Deland.