martes, 7 de octubre de 2008

Tozudez del inversionista.

Quienes han realizado en sacrificio (de dinero, tiempo o esfuerzo) para hacer algo, tienden a continuar haciéndolo, aunque les suponga más perdidas que ganancias. Casi todos hemos pagado dinero para ver una película que ha resultado pésima. Lo curioso es la frecuencia con que nos negamos a marcharnos del cine. Nos parece que aprovechamos mejor nuestro dinero quedándonos, aunque muramos de aburrimiento. Ese error -llamado “tozudez del inversionista- explica la persistencia de muchos matrimonios. He invertido tanto en él, que debo mantenerme en la brecha para justificar mi inversión pasada. Con un razonamiento parecido se arruinan muchos jugadores de bolsa.