miércoles, 20 de junio de 2012

Yo no soy nadie, ¿Quién eres tú?





Yo no soy nadie, ¿Quién eres tú?
¿También tú no eres nadie?
¡Entonces ya somos dos!
¡No lo digas! Lo pregonarían, ya sabes.

¡Qué aburrido ser alguien!
¡Qué ordinario! Estar diciendo tu nombre,
como una rana, todo el mes de junio,
a una charca que te contempla.

Emily Dickinson “El viento comenzó a mecer la hierba”
Editorial  Nórdica. Edición bilingüe.

2 comentarios:

  1. Lo mejor de todo es que en ocasiones nos podemos sentir así, cuando paseas por alguna calle lejana de tu entorno, cuando vas al campo silencioso, cuando corres por un parque o subes una montaña imponente... efectivamente, no eres nadie, pero qué maravilla no tener que dar explicaciones, ni cuentas, ni nada más que dirigir tu mirada alrededor y disfrutar de lo que se te ofrece... verdad?

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  2. No me preocupa mucho quien soy, sino lo que represento para los demás, al menos de los que quiero y aprecio.

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¿Y como voy a saber lo que pienso si no lo he dicho todavía? E.M. Forster.
Te doy las gracias por opinar y participar. Saludos.