viernes, 22 de febrero de 2013

Segunda proclama



Segunda proclama

Muy a menudo el reto es el silencio,
el espacio incierto que va de verso a verso,
de pregunta a pregunta.
Quizá el que marca el ritmo es el deseo,
pero el deseo tan pronto somete
como libera, y nunca concede
treguas al sentimiento o a la esperanza.
Con la mano en alto contra todos los vientos,
reafirmo un viejo propósito:
no me malviviré más allá de lo que pueda
describir dignamente
sin temores absurdos y manteniendo
la mirada siempre limpia.

Miquel Martí i Pol. “Después de todo”.
Premio Internacional de Poesía Laureá Mela 2002