jueves, 24 de noviembre de 2011

Pareja




 
Por el camino que vemos desde casa
ya nunca viene nadie. Lo ha cubierto la hierba:
sólo se ven los mirlos nerviosos picoteando
en la tranquila ausencia.
Es un camino sin retorno,
y la casa perdura lentamente
envuelta con frecuencia por la niebla.
Aquí dentro el recuerdo se hace acogedor.
Acogedor y triste, porque nada
ampara como lo hace la tristeza.

El amor es ahora mirar por las ventanas
porque el pasado es una fiesta
para nosotros solos.


Extraído de “No estaba lejos, no era difícil” del poeta Joan Margarit. Colección Palabra de Honor. Visor Poesía.