jueves, 24 de junio de 2010

¿Ha muerto la fotografía?



No podemos comenzar a hablar sobre muerte y fotografía sin hacer una alusión a las famosas palabras de Susan Sontag que se encuentran citadas en todos los textos de referencia que tratan este tema y que tienen que ver con el propio acto de fotografiar. Sontang afirma que “todas las fotografías son memento mori. Hacer una fotografía es participar en la mortalidad, vulnerabilidad y mutabilidad de una persona (o cosa). Y es que, fotografiar algo significa capturar un instante que muere con la fotografía, porque ya no volverá a estar ahí. Por lo tanto, el acto de fotografiar se puede leer desde dos posiciones, desde el objeto o sujeto fotografiado y desde el sujeto que fotografía. El objeto o sujeto fotografiado es capturado durante un solo momento e (in)mortalizado en una instantánea. La fotografía demuestra que este momento es único e irrepetible, y por lo tanto nace y muere con el propio acto de fotografiar. Sin embargo, el hecho de que esté plasmado en papel es una forma de mantenerlo vivo para siempre ya que al hacerlo eterno nunca puede morir, ayudando así a que la memoria propia y colectiva no se olvide de él. ¿Ha muerto la fotografía? Reflexiones en torno a la fotografía y la posfotografía. Marta Martín. Universidad Jaime I.