jueves, 31 de julio de 2008

Dejar de ser niño.


Una vez le pregunté a mi madre: madre ¿cómo sabré cuando he dejado de ser un niño? ella me respondió, cuando te de un beso y no se te quite la pena. Autor desconocido.

miércoles, 30 de julio de 2008

Argumentos verosímiles.


El señor Alberto Heintz, de Buffalo, Estados Unidos, dividido entre el amor de su mujer y el de una señorita de veinte años, resuelve convocar a ambas a una reunión con vistas a tomar una decisión conjunta.

Las dos mujeres y el señor Heintz acuden puntualmente al lugar de la cita, y tras prolongada discusión, llegan a un acuerdo.

Los tres van a poner fin a sus vidas.

La señora Heintz vuelve a su casa, se pega un pistoletazo y muere. Por tanto, el señor Heintz y su amorosa señorita veinteañera, en vista de que con la muerte de la señora Heintz todo obstáculo a su unión queda suprimido, convienen en que no existe ya razón alguna para buscar la muerte y deciden seguir viviendo y contraer matrimonio. Pero la autoridad judicial piensa de otro modo y procede a su detención.

Un prosaico desenlace. (Publicado en los periódicos de Nueva York del 25 de enero de 1921)

Supongamos que a un pobre autor de comedias se le ocurre la desgraciada idea de llevar a escena semejante argumento.

A buen seguro que su fantasía sentirá escrúpulos, sobre todo a la hora de paliar con remedios “heroicos” la falta de sentido del suicidio de la señora Heintz, tratando de prestarle de algún modo verosimilitud.

Los absurdos de la vida no necesitan parecer verosímiles porque son verdaderos; al revés que los del arte, que para parecer verdaderos, necesitan ser verosímiles. Con lo que, siendo verosímiles, dejan de ser absurdos. - Luigi Pirandello - El difunto Matías Pascual.

martes, 29 de julio de 2008

La vida 3


Sombra ambulante es esta vida, mísero actor que en el escenario se afana y pavonea un momento y al cabo, para siempre, calla su voz. Relato de un idiota, lleno de ruido y furia, que nada significa. - Shakespeare. Macbeth.

lunes, 28 de julio de 2008

Reglas para tratar de ser dichoso.


Tome en consideración que los grandes amores y los grandes logros implican también grandes riesgos.
Cuando Ud. pierda, no pierda la lección.
Siga las tres "R": Respeto por uno mismo. Respeto por los demás y Responsabilidad por todas sus acciones
Recuerde que no conseguir lo que desea es, a veces, un maravilloso momento de buena suerte.
Apréndase bien las reglas, para que sepa cómo romperlas correctamente.
No deje que un pequeño conflicto dañe una gran amistad.
Cuando incurra en una equivocación, tome medidas inmediatas para corregirla.
Regálese algo de tiempo para estar a solas.
Abra sus brazos al cambio, pero no deje ir sus valores.
Recuerde que, a veces, el silencio es la mejor respuesta.
Viva una vida buena y honorable. Entonces, cuando llegue a viejo y piense en su pasado, lo gozará una vez más.
Una atmósfera cariñosa en su hogar es la fundación para la vida. Haga todo lo posible por crear un ambiente tranquilo y armonioso en su hogar.
En desacuerdos con las personas amadas, céntrese en el problema presente y no en los del pasado.
Comparta su conocimiento: Es una manera de alcanzar la inmortalidad.
Sea bueno con la Tierra.
Una vez al año, vaya a algún lugar que nunca haya visitado antes.
Recuerde que la mejor relación es aquélla en la cual su amor por una persona no excede a la necesidad por ella.
Juzgue su éxito por lo que Ud. tuvo que sacrificar para lograrlo.

viernes, 25 de julio de 2008

Te miro, y suspiro.


El vino entra en la boca

Y el amor entra en los ojos;

Es todo lo que en verdad conocemos

Antes de que envejezcamos y muramos.

Llevo el vaso a mi boca,

Y te miro, y suspiro.


William Butler Yeats. Dublín 1865-1939

martes, 1 de julio de 2008

Dominar el tiempo.


Quienes usan el tiempo sabiamente desde una edad temprana tienen la recompensa de una vida rica y productiva. Quienes jamás han conocido el principio de que "dominar el tiempo es dominar la vida" nunca llegarán a ser conscientes de su enorme potencial humano. El tiempo todo lo iguala. Tanto el rico como el desposeído, tanto el que vive en Texas como el que vive en Tokio, todos disponemos de los mismos días de veinticuatro horas. Lo que distingue a quienes viven una vida de excepción es el modo en que emplean el tiempo.

viernes, 27 de junio de 2008

Temor de la cólera.


En una de sus guerras, Alí derribó a un hombre y se arrodilló sobre su pecho para decapitarlo. El hombre le escupió en la cara. Alí se incorporó y lo dejó. Cuando le preguntaron por qué había hecho eso, respondió: -Me escupió en la cara y temí matarlo estando yo enojado. Sólo quiero matar a mis enemigos estando puro ante Dios. Temor de la cólera. Ah’med el Qalyubi.

lunes, 23 de junio de 2008

La fotografía


Si no te sientes en perfecta comunión con la naturaleza, si no experimentas un placer inmenso, una serena tranquilidad al pasearte por el bosque, por la montaña o a orillas del agua, al notar la vida que palpita a tu alrededor, bajo tus pasos, al ver las idas y venidas de los pájaros, al sentir el frescor del aire sobre tu piel, al respirar a pleno pulmón el olor de las hojas en descomposición, entonces es inútil que te compres el equipo fotográfico. Ya que si estas en desacuerdo con la naturaleza, no tendrás ningunas ganas de conocerla mejor, de observarla, de comprenderla ni de respetarla, y mucho menos de glorificarla al convertirla en imagen. Serge y Dominique Simon, fotógrafos franceses.

martes, 17 de junio de 2008

Verdades inútiles


Hay cerca de la urbanización un viejo agricultor, ya jubilado, que conserva una gallina. Por la tarde, los veraneantes acuden con sus hijos pequeños para mostrarles el animal y revelarles de dónde vienen los huevos, pues normalmente creen que vienen de la nevera. Los padres lo hacen con la mejor intención, convencidos de que ese conocimiento será enriquecedor para sus vástagos, pero lo cierto es que éstos regresan a casa espantados y no vuelven a probar un huevo frito hasta la universidad. La situación se repite desde hace tres o cuatro años sin que las autoridades prohíban al agricultor tener esa gallina de carne al aire libre.
A veces, discuto con estos padres poseídos por un afán educador absurdo. Después de todo, resulta más verosímil (y también más higiénico) que el huevo proceda de la nevera que del culo de ese frenético animal, que quizá no sea de este mundo. Está la cuestión de la verdad, claro, pero todos sabemos que sólo hay algo peor que una mentira: una verdad inútil, y ésta lo es. Por si fuera poco, tras dos horas de discusión, cuando el crío se rinde y acepta por fin que tal vez el huevo proceda de la gallina, no hay modo de evitar que pregunte de dónde viene la gallina. Y ningún padre tiene las agallas suficientes para colocar a su hijo frente a la realidad desasosegante del círculo vicioso. El País – Juan José Millás

jueves, 29 de mayo de 2008

La guerra y el deporte.


Los corredores Kenianos confían en dejar atrás la violencia.

Cuando Luke Kibet ganó el maratón mundial en agosto, se convirtió en favorito para alcanzar lo que ningún keniano ha conseguido a pesar de los éxitos de su país en carrera de fondo: una medalla olímpica de oro en la carrera de los 42,2 kilómetros.
Sin embargo, con agosto y los Juegos de Verano de Pekín cada vez más cerca, las esperanzas olímpicas de Kibet se han ido alejando. Él y muchos de los majestuosos corredores de Kenia, entre ellos docenas de aspirantes olímpicos, han visto sus vidas trastocadas por la violencia étnica que siguió a las disputadas elecciones presidenciales de diciembre.
Murieron cerca de 1.200 personas, y varios cientos de miles huyeron de sus hogares. Entre esos muertos estaban Lucas Sang, corredor de 400 metros que compitió en los Juegos Olímpicos de 1988, y Wesley Ngetich, corredor de maratón de elite.
El 31 de diciembre, durante los disturbios que tuvieron lugar en Eldoret, en el valle del Rift, golpearon a Kibet en la cabeza con una piedra y le dejaron inconsciente. Sufrió una conmoción cerebral y dejó de entrenar durante dos semanas. En febrero, sacó una pistola para librarse de otro posible ataque.
“Vi muchas cosas”, dice Kibet. “Tenía miedo a entrenar. Temía por mi vida”
Entonces sufrió un tirón en el tendón de la corva, que le obligó a dejar el entrenamiento. En abril Kibet terminó en un decepcionante undécimo puesto en el maratón de Londres.
Lo han convocado como suplente en el equipo keniano olímpico de maratón, pero ahora sus posibilidades de competir en Pekín dependen de que otro corredor abandone. “Cuando uno ve gente morir, se te queda grabado”, dice Kibet, de 25 años.
Muchos corredores de élite de Kenia interrumpieron sus regímenes de entrenamiento en enero y febrero. Algunos atletas recibieron amenazas de muerte. Mientras tanto, la reputación de los corredores del país como embajadores de la paz también recibió un golpe. Un organismo de control internacional divulgó en febrero que algunos corredores kenianos, muchos de ellos con antecedentes militares, posiblemente participaron en los actos violentos y proporcionaron ayuda económica y transporte a las milicias tribales.
El caos ha disminuido desde entonces. A mediados de abril, el Gobierno constituyó un gabinete de unidad nacional. Sin embargo, es demasiado pronto para saber si los conflictos étnicos y la interrupción de los entrenamientos afectarán las posibilidades de Kenia de obtener alguna medalla en los Juegos Olímpicos de Pekín.
La mayor parte de los corredores de elite de Kenia pertenecen a la tribu kalenjin y viven en el centro regional del valle del Rift y sus alrededores, con un clima moderado y una altitud de casi 2.100 metros. Este fue también el centro de la violencia más virulenta tras las elecciones.
El presidente de Kenia, Mwai Kibaki, miembro de la tribu kikuyu, que ha controlado el poder político y económico desde hace mucho tiempo, ganó la reelección el pasado mes de diciembre entre acusaciones de pucherazo. Los kalenjin apoyaron al candidato de la oposición, Raila Odinga, miembro de la tribu luo, que más tarde se convirtió en primer ministro tras firmar un acuerdo de reparto del poder. Cuando Odinga perdió, este país normalmente tranquilo estalló.
Magdaline Chemjor, vencedor del maratón de Ámsterdam de 2007, cuenta una historia que ha repetido a menudo de cómo las barricadas obstaculizaban sus rutas de carrera. Intentó seguir entrenando ocultándose en los bosques, pero luego paró completamente durante dos semanas en enero. La gente decía: “¿Por qué corres cuando están matando gente?”, cuenta Chemjor. “Rezaba para que pasase todo. Éste es mi trabajo”.
Kibet cuenta que durmió al raso durante una semana para proteger su casa mientras 15 mujeres y niños se apretujaban en su interior, entre ellos su mujer y sus hijos pequeños. Kibet, inspector del sistema carcelario nacional, explica que él y otros corredores compañeros suyos que le ayudaron a proteger su casa estaban armados con dos ametralladoras.
Meses después Kibet, un kalenjin, dice no sentir odio hacia los kikuyus. Se hace eco de un sentimiento compartido por muchos corredores y funcionarios acerca de que un éxito en Pekín, esté el allí o no, puede resultar edificante para un país que intenta curar sus heridas.
“Si la gente ve a los kalenjin y los kikuyus corriendo y hablando juntos, puede pensar que ellos también pueden hacerlo”, dice Kibet.

The New York Times. Por Jeré Longman. Publicado por EL PAÍS jueves 29 de mayo de 2008.

jueves, 8 de mayo de 2008

Para Yoly


Terminaron por conocerse tanto, que antes de los treinta años de casados eran como un mismo ser dividido, y se sentían incómodos por la frecuencia con que se adivinaban el pensamiento sin proponérselo, o por el accidente ridículo de que el uno se anticipara en público a lo que el otro iba a decir. Habían sorteado juntos las incomprensiones cotidianas, los odios instantáneos, las porquerías recíprocas y los fabulosos relámpagos de gloria de la complicidad conyugal. Fue la época en que se amaron mejor, sin prisa y sin excesos, y ambos fueron más conscientes y agradecidos de sus victorias inverosímiles contra la adversidad. La vida había de depararles todavía otras pruebas mortales, por supuesto, pero ya no importaba: estaban en la otra orilla. El amor en los tiempos del cólera. Gabriel García Márquez.

miércoles, 7 de mayo de 2008

La brevedad


Me convenzo ahora de que la brevedad es una entelequia cuando leo una línea y me parece más larga que mi propia vida, y cuando después leo una novela y me parece más breve que la muerte. La brevedad. Gabriel Jiménez Emán.

martes, 29 de abril de 2008

Amar


Recién acabas de cumplir 82 años. Y sigues siendo bella, elegante y deseable. Hace 58 que vivimos juntos y te amo más que nunca. Hace poco volví a enamorarme de ti una vez más y llevo de nuevo en mí un vacío devorador que sólo sacia tu cuerpo apretado contra el mío. Por la noche veo la silueta de un hombre que, en una carretera vacía y en un paisaje desierto, camina detrás de un coche fúnebre. Es a ti a quien lleva esa carroza. No quiero asistir a tu incineración; no quiero recibir un frasco con tus cenizas. Oigo la voz de Kathleen Ferrier que canta Die Welt ist leer, Ich will nicht leben mehr (el mundo está vacio, no quiero vivir más) y me despierto. Espío tu respiración, mi mano te acaricia. A ninguno de los dos nos gustaría tener que sobrevivir a la muerte del otro. A menudo nos hemos dicho que, en el caso de tener una segunda vida, nos gustaría pasarla juntos. Carta a D. André Gorz.
Filósofo y periodista escribe este libro a su mujer, Dorine, pocos meses antes de que los dos apareciesen muertos en su casa de Vosnon, en Francia. No hubo dudas de que se trató de un suicidio compartido: ante la enfermedad terminal y los sufrimientos de ella, decidieron poner punto final a sus vidas.

martes, 22 de abril de 2008

La mentira


Un muchacho miente a su novia y los padres de su novia al decir que ha terminado la carrera de arquitecto, cuando en realidad le quedan un par de asignaturas. Es una mentira trivial, innecesaria casi cortés, sólo por quedar bien, para que no tuvieran que escuchar nada desagradable en el ambiente amable de una reunión familiar. Su futuro suegro, arquitecto, le ofrece un empleo. A partir de ese momento toda la vida del personaje estará falseada por la mentira que no se atreve a confesar. Cualquier engaño se adueña de la vida entera. Lo difícil no es mentir, sino mantener la mentira.

domingo, 20 de abril de 2008

El deseo


El deseo trabaja como el viento. Sin esfuerzo aparente. Si encuentra las velas extendidas nos arrastrará a velocidad de vértigo. Si las puertas y contraventanas están cerradas, golpeará durante un rato en busca de las grietas o ranuras que le permitan filtrarse. El deseo asociado a un objeto de deseo nos condena a él. Pero hay otra forma de deseo, abstracta, desconcertante, que nos devuelve como un estado de ánimo. Anuncia que estamos listos para el deseo y sólo nos queda esperar, desplegadas las velas, que sople su viento. Es el deseo de desear. David Trueba. Saber perder.

viernes, 11 de abril de 2008

Proyectos y objetivos.


Cuando te inspira un objetivo importante, un proyecto extraordinario, todos tus pensamientos rompen sus ataduras: tu mente supera los límites, tu conciencia se expande en todas direcciones y tú te ves en un mundo nuevo y maravilloso. Las fuerzas, facultades y talentos ocultos cobran vida, y descubres que eres una persona mejor de lo que habías soñado ser. Del filósofo indio Patanjali.

miércoles, 9 de abril de 2008

El prejuicio


El prejuicio. Como explicó Gordon Alport, tener un prejuicio es “estar absolutamente seguro de una cosa que no se sabe”. Se caracteriza por seleccionar la información de tal manera que el sujeto sólo percibe aquellos datos que corroboran su prejuicio. Un racista sólo recordará del periódico la noticia de un asesinato cometido por un negro, pero olvidará los cometidos por blancos. De esa manera se ha inmunizado contra toda posible crítica. La palabra “prejuicio” significa al pie de la letra “juzgar anticipadamente un hecho”, es decir, antes de que haya sucedido o antes de conocer realmente lo sucedido. Estos juicios previos se dan en todos los sectores sociales, incluso en aquellos que por vocación y profesión deberían de estar exentos. Hace años dos psicólogos, Peters y Ceci, hicieron un escandaloso experimento. Seleccionaron doce artículos publicados en doce famosas revistas de psicología, escritos por miembros de los diez departamentos de psicología más prestigiosos de Estados Unidos. Cambiaron los nombres de los autores por otros inventados, los situaron en universidades imaginarias, como Centro de los Tres Valles para el Potencial Humano, y cosas así, y mandaron los artículos a las mismas revistas que los habían publicado. Sólo tres reconocieron los textos. Lo peor es que ocho de los nueve artículos restantes fueron rechazados por las mismas revistas que los habían publicado antes. Los asesores y los editores que los leyeron afirmaron que el artículo no reunía méritos para su publicación

martes, 8 de abril de 2008

Consumir.


De Sócrates se cuenta que una vez se quedó parado delante de un puesto donde había un montón de artículos expuestos. Al final exclamó: “¡Cuantas cosas que no me hacen falta!”.

lunes, 7 de abril de 2008

La vida 2


Cuanto más avanzamos por la vida más nos convencemos de dos verdades que sin embargo se contradicen. La primera es que, ante la realidad de la vida, palidecen todas las ficciones de la literatura y del arte. Proporciona, es cierto, un placer mas noble que los que da la vida; sin embargo, son como los sueños, en los que sentimos sentimientos que en la vida no se sienten, y se conjugan formas que en la vida nunca llegan a encontrarse; son, a pesar de todo, sueños de los que se despierta, que no se constituyen en recuerdos ni en saudades con los cuales podamos después vivir una segunda vida.

viernes, 4 de abril de 2008

Verdades urgentes.


"Reprimir verdades urgentes sólo favorece a quienes se mecen en la mentira o el miedo. Lamentar los dolores que la verdad produce no significa pedir perdón por expresarla." Hermann Tertsch. El País 19 septiembre 2006.