martes, 10 de septiembre de 2013

¿Para qué fotografiamos?

Le Tréport, Francia. Foto Sebas Navarrete

“Tomemos una colección de fotografías personales. Aparentemente sólo se incluyen situaciones agradables entendidas como excepcionales de la cotidianidad: ritos, celebraciones, viajes, vacaciones, etc. Fotografiamos para reforzar la felicidad de estos momentos. Para afirmar aquello que nos complace, para cubrir ausencias, para detener el tiempo y, al menos ilusoriamente, posponer la ineludibilidad de la muerte. Fotografiamos para preservar el andamiaje de nuestra mitología personal."

Extraído del “El beso de Judas, fotografía y verdad” de Joan Fontcuberta. Editorial Gustavo Gili. 1ª edición 2009.