jueves, 13 de diciembre de 2012

Misoginia, más de la condición humana




Aunque presentía lo que me iba a encontrar, leí algunos comentarios de lectores en el digital de este periódico a cuenta del acuerdo económico al que han llegado la camarera de un hotel neoyorkino y Dominique Strauss-Khan. Estas son algunas de las perlas que encontré:
“Por favor, viólame Strauss, soy tan débil…”. “Caso claro de un putón verbenero más fea que Picio y un picha floja descerebrado pero con pasta”. “Dominique… cuando te dé por violar a alguien, por favor, que sea un poquito más presentable… esta es más fea que un tiro de mierda. Tío ya te vale”. “Y ahora a gozar de los millones esta negrota Naffisatou”. “Ahora al menos se la ve contenta, igual de violada, con el honor igual de mancillado, pero con una pasta. Y a vivir que son dos días”. “Joer, el tocatetas más rentable de la historia… quién le iba a decir que con esa cara iba a ganar tanta pasta”. “¿Los negros siempre buscan justicia?”. “Le ha salido caro el polvo”. “Cualquiera se fía de esa rata, seguro que ni la violó”. “Al final pasa que a esta tía, menuda trepa, que la violaran es una de las mejores cosas, o quizá la mejor, que le ha pasado en la vida. Tremendo”.
Solo he reproducido unos cuantos ejemplos, había otros todavía más vergonzosos y no he querido reproducirlos. De cualquier manera, tal vez sigan ahí, para uso y disfrute de quien quiera leerlos. O para el vómito. Se pasa una la vida cuidando cada palabra que escribe, tratando de no ofender gratuitamente y de ser ecuánime, buscando las mil maneras para no ser malinterpretada y, de pronto, irrumpe un pueblo soberano que no está sujeto a las mismas normas de educación y autocontrol que yo.
Aún peor, te pasas la vida luchando contra ese resistente muro de la misoginia o del desprecio y te encuentras con esta basura publicada en aras de la “participación”. No sé quién leerá esto, pero no hay derecho. Elvira Lindo. El País 12/12/2012.