martes, 25 de septiembre de 2012

Ser, y no ser nada


En Ribadesella (Asturias) Foto Sebas Navarrete

Dichoso el árbol que es apenas sensitivo, 
y más la piedra dura, porque ésta ya no siente, 
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo, 
ni mayor pesadumbre que la vida consciente. 

Ser, y no ser nada, y ser sin rumbo cierto, 
y el temor de haber sido y un futuro terror... 
Y el espanto seguro de estar mañana muerto, 
y sufrir por la vida y por la sombra y por

lo que no conocemos y apenas sospechamos, 
y la carne que tienta con sus frescos racimos
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos, 
¡y no saber adónde vamos, ni de dónde venimos...!


Rubén Darío