viernes, 12 de septiembre de 2014

Árbol II, Herman Hesse


“Cuando se ha talado un árbol y éste muestra al mundo su herida mortal, en clara circunferencia de su cepa y monumento puede leerse toda su historia: en los cercos y deformaciones están descritos con fidelidad todo el sufrimiento, toda la lucha, todas las enfermedades, toda la dicha y prosperidad, los años flacos y los años frondosos, los ataques superados y las tormentas sobrevividas. Y cualquier campesino joven sabe que la madera más dura y noble tiene los cercos más estrechos, que en lo alto de las montañas y en peligro constante crecen los troncos más fuertes, ejemplares e indestructibles.” Extraído de “El caminante” de Hermann Hesse.