jueves, 8 de agosto de 2013

Monet y Courbet en el acantilado de Étretat


En el verano de 1869 Gustave Courbet viajó de nuevo a Normandía. En poco más de un mes realizó veinte marinas, de las cuales expuso dos de mayor formato en el Salón de París celebrado en el año 1870. Las composiciones de Courbet representan el paisaje adusto en toda su vastedad: la playa de guijarros vacía de gente se encuentra en primera linea, detrás puede contemplarse el famoso acantilado de Étretat, con su característico color alabastro y la vegetación trenzada. 


Veinte años más tarde, Claude Monet se esforzó, ante el mismo motivo artístico, en conseguir la fusión atmosféica del cielo, el agua y la roca. El casi idéntico paisaje interpretado por Monet muestra una disolución del espacio en un juego vibrante de cambiantes reflejos de luz. El ritmo visible de los trazos del pincel refleja este flujo luminoso y acentúa la sensación de dinamismo en la pintura paisajista de este artista. La luz, y no el espacio, se ha convertido ahora en el motivo principal del cuadro. Extraído de “El Impresionismo” de Martina Padberg. Editorial H.F. Ullmann

Étretat, Francia. Foto Sebas Navarrete

Étretat, Francia. Foto Sebas Navarrete

Étretat, Francia. Foto Sebas Navarrete

Étretat, Francia. Foto Sebas Navarrete

Étretat, Francia. Foto Sebas Navarrete