jueves, 14 de agosto de 2008

Estar vivo.



Para identificar el frío, nuestro cerebro necesita tener una noción del calor. Sólo contraponiéndolos puede incorporarlos a la conciencia. Para conocer de verdad lo que significa estar vivo, lo tiene mucho más difícil; le falta el otro extremo de la comparación, pues no nos es posible saber qué significa estar muerto. Por eso necesitamos edificar nuestra identidad sobre un armazón de leyendas que no siempre tienen la solidez deseada. Ante la ausencia de verdad, construimos la mentira. "Mentira" de Enrique de Heriz.