jueves, 8 de enero de 2015

Fanatismo, irracionalidad y muerte


Al menos doce personas han muerto hoy asesinadas en un ataque terrorista islámico contra la revista satírica francesa Charlie Hebdo, objetivo del fanatismo musulmán desde que publicó en 2006 unas caricaturas de Mahoma que los seguidores de ese profeta consideraron injuriosas e incitadoras del odio. Los criminales han entrado en las oficinas parisinas de la publicación al grito de “¡Alá es grande!” y la han emprendido a tiros contra los periodistas en una nueva demostración del grave peligro que corre en Europa la libertad a manos de la intolerancia religiosa. Mi más sentido pésame a los familiares de las víctimas.

Poner en solfa creencias, sean cuales sean, es una conquista de la Ilustración que hemos de reivindicar hoy más que nunca. Y blasfemar es un derecho, no un delito. “Sólo hay una excepción razonable a la protección ilimitada del discurso: cuando alguien incita directamente a los crímenes de odio. Pero en este punto las religiones tienen un historial realmente malo”, recordaba en septiembre de 2010 el filósofo Massimo Pigliucci. La blasfemia sólo la considera tal un creyente cuando se dirige contra su religión, no cuando el blanco es otra. A los cienciólogos no les gusta que se demuestre la irracionalidad de las ideas de L. Ron Hubbard; ni a muchos cristianos que se tache al dios del Antiguo Testamento de iracundo, caprichoso y despreciable; ni a los musulmanes que se dibuje a Mahoma con una bomba por turbante. ¿Y qué? Que se aguanten. La crítica a todas las ideas, incluidas las religiosas, es un derecho al que nunca debemos renunciar.

El 28 de junio de 2006, después de la reacción fanática que siguió en el mundo islámico a la publicación de unas caricaturas sobre Mahoma por el diario danés Jyllands-Posten y del intento de censura vaticana a la película  El código Da Vincila Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa aprobó una resolución que alertaba de que la libertad de expresión “no debe restringirse más para responder a la creciente sensibilidad de algunos grupos religiosos”. El texto -aprobado por 98 votos a favor, 7 en contra y 3 abstenciones- recordaba “que no puede haber una sociedad democrática sin el derecho fundamental a la libertad de expresión”, que ésta incluye “el debate abierto sobre la religión y las creencias”, y que “el debate, la sátira, el humor y la expresión artística deben disfrutar de un alto grado de libertad de expresión y el recurso a la exageración no ha de ser visto como una provocación”. Todos somos Charlie Hebdo.

Montenegro de Cameros

Una de las casas de Montenegro de Cameros, 2014. Foto Sebas Navarrete

Si queréis realizar una escapada y disfrutar de esta encantadora localidad y de toda esta zona, repleta de senderos y paisajes maravillosos, os recomiendo el alojamiento y la cocina que nos brinda la Posada La Almazuela,  Helena y Pepe te harán sentir como en tu propia casa.  

miércoles, 7 de enero de 2015

Para Henar, una de las tres luces que alumbran mi camino.

Navarra, 2014. Foto Sebas Navarrete

"Nada más… Un poco de sol, un poco de brisa, unos árboles que enmarcan a la distancia, el deseo de ser feliz, el disgusto de que los días pasen, la ciencia siempre insegura y la verdad siempre por descubrir… Nada más, nada más… Sí, nada más… "

Extraído de Libro del desasosiego de Fernando Pessoa.

lunes, 5 de enero de 2015

Paseando por Madrid estos y otros mensajes encontré

Madrid, diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete

Madrid, diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete

Madrid, diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete

Madrid, diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete

viernes, 2 de enero de 2015

Por tierras del Quijote.

Campo de Criptana, Ciudad Real. Diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete

Cerro de San Antón, Alcazar de San Juan, Ciudad Real.
 Diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete

Cerro de San Antón, Alcazar de San Juan, Ciudad Real.
Diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete

Campo de Criptana, Ciudad Real. Diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete

Campo de Criptana, Ciudad Real. Diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete

El Toboso, Ciudad Real. Diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete

jueves, 1 de enero de 2015

El tiempo exige su tributo

En el parque de El Retiro, Madrid, diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete

En el parque de El Retiro, Madrid, diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete


Mientras vivas, brilla, no sufras por nada en absoluto. La vida dura poco, y el tiempo exige su tributo. 

Epitafio funerario cerca de Éfeso que dedicó Sícilo a Euterpe, probablemente su esposa, S. I d.C.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

El fantasma del banquete



En Roma, sobre las mesas de los banquetes se disponían estatuillas que bailaban como títeres al ser sacudidos, conocidos como “el fantasma del banquete” –larvae convivalis- se utilizaban como recordatorio de la condición mortal humana, no para amargar el convite, sino precisamente para acrecentar la sensación de placer y disfrutar del momento, dada la fugacidad de la vida.

martes, 30 de diciembre de 2014

Puente de la Torre, Londres

Puente de la Torre, Londres, diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete

Puente de la Torre, Londres, diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete


Puente de la Torre, Londres, diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete

Puente de la Torre, Londres, diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete

Puente de la Torre, Londres, diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete

lunes, 29 de diciembre de 2014

Parques londinenses.

Kensington Gardens, The Round Pond, Londres. Diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete
Kensington Gardens, Londres. Diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete
Kensington Gardens, Londres. Diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete
Kensington Gardens, Londres. Diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete
Hyde Park, The Serpentine, Londres. Diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete
St James's Park, Londres. Diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete

viernes, 26 de diciembre de 2014

En Notting Hill, Londres

Notting Hill, Londres, diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete.

Notting Hill, Londres, diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete.

martes, 23 de diciembre de 2014

Camden Town, Londres

Camden Town, Londres. Diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete

Camden Town, Londres. Diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete

Camden Town, Londres. Diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete

domingo, 21 de diciembre de 2014

Londres, Navidad

Londres, diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete

Londres, diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete

Londres, diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete

Londres, diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete

Londres, diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete
Londres, diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete

Londres, diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete

viernes, 19 de diciembre de 2014

Londres, reflejos en el Támesis

El London Eye "Ojo de Londres", diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete

Las luces del Hungerford Bridge se reflejan en el Támesis.
Diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete

jueves, 18 de diciembre de 2014

Londres, vistas desde el Millennium Bridge

Londres, vistas desde el Millennium Bridge. Diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete.

Londres, vistas desde el Millennium Bridge. Diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete.

Londres, vistas desde el Millennium Bridge. Diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete.

Londres, el Millennium Bridge. Diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete.

Londres, vistas de la Catedral de San Pablo desde el Millennium Bridge.
 Diciembre 2014. Foto Sebas Navarrete.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

El lenguaje

Cascais, Portugal noviembre 2014. Foto Sebas Navarrete

Más allá de la vida de la naturaleza que nos identifica con los demás mamíferos, hay otro impulso, otra energía, que eleva y transforma nuestro originario estar. Y esa transformación sobreviene y palpita en el lenguaje y en el uso que aprendamos a hacer de él. No solo estamos en el cálido cobijo del espacio, sino que habitamos en el tiempo no medido de las palabras.

La “existencia interior” a la que Humboldt se refiere exige siempre ser recobrada, ser vivida desde el fondo de cada consciecia personal, de cada lenguaje. La necesidad de saber, de interpretar, requiere también mantenerse despierto a la luz de la reflexión y no sucumbir ante la opresión de conceptos resbalados por nuestra mente, recorridos por la ignorancia y la sumisión, alojados en el lenguaje de los otros, de quienes no nos “hacen” hablar, sino que pervierten y aniquilan la capacidad de entender. Extraído de “Los libros y la libertad” de Emilio Lledó