miércoles, 17 de diciembre de 2014

El lenguaje

Cascais, Portugal noviembre 2014. Foto Sebas Navarrete

Más allá de la vida de la naturaleza que nos identifica con los demás mamíferos, hay otro impulso, otra energía, que eleva y transforma nuestro originario estar. Y esa transformación sobreviene y palpita en el lenguaje y en el uso que aprendamos a hacer de él. No solo estamos en el cálido cobijo del espacio, sino que habitamos en el tiempo no medido de las palabras.

La “existencia interior” a la que Humboldt se refiere exige siempre ser recobrada, ser vivida desde el fondo de cada consciecia personal, de cada lenguaje. La necesidad de saber, de interpretar, requiere también mantenerse despierto a la luz de la reflexión y no sucumbir ante la opresión de conceptos resbalados por nuestra mente, recorridos por la ignorancia y la sumisión, alojados en el lenguaje de los otros, de quienes no nos “hacen” hablar, sino que pervierten y aniquilan la capacidad de entender. Extraído de “Los libros y la libertad” de Emilio Lledó