jueves, 3 de noviembre de 2016

Admirar lo ajeno

Tienda de antigüedades en el El Rastro, Madrid. Octubre 2016. Foto Sebastián Navarrete

“La naturaleza ha inoculado en las entendederas humanas, sobre todo en las menos despiertas, la tendencia a estar insatisfecho con las cosas propias y a admirar las ajenas, y eso ocasiona que todos los talentos y calidades que adornan la vida se vicien y echen a perder”. Erasmo de Rótterdam, Alabanza de la estupidez.