martes, 1 de marzo de 2016

La deshonestidad


“Ningún hombre puede ser deshonesto, sin ser puesto rápidamente en evidencia, y en cuanto se descubre su falta de principios, se le cierran para siempre casi todos los caminos hacia el éxito”. El hombre deshonesto es siempre desenmascarado por la gente honesta, Viene a decirnos Taylor Barnum (1880), o dicho de otra forma, el corrupto existe, y opera, en función de que nadie lo descubra, o bien cuando su entorno tolera sus corruptelas.


Trayendo la reflexión de Barnum a nuestro terreno, tenemos que aquí la corrupción florece gracias a la tolerancia de las personas que rodean al corrupto y que le permiten, seguramente porque también ellas van a beneficiarse, hacer negocios turbios. Si en lugar de captar lo que reparte el corrupto se evidencia, como decía Barnum, “su falta de principios”, el corrupto tendría menos posibilidades de salirse con la suya. Jordi Soler, El País, 20 de febrero 2016.