lunes, 4 de mayo de 2026
De pequeño, se me salía con frecuencia la cadena de la bicicleta, de modo que adquirí cierta maña para obligarla a regresar a su sitio. Con los años, también a mí se me sale la cadena, No hay un chasquido audible, pero si una especie de desplazamiento interior, una pérdida de engranaje con la realidad. Ocurre en momentos inesperados, a veces en mitad de una conversación trivial o mientras espero a que me cambie el semáforo. De pronto, algo se desajusta: las palabras de los otros suenan huecas, los gestos se vuelven mecánicos, y yo experimento la sensación de haberme salido del carril común. Como si la relación con el mundo, que damos por hecha, se hubiera roto. Juan José Millás.
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¿Y como voy a saber lo que pienso si no lo he dicho todavía? E.M. Forster.
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