viernes, 30 de junio de 2017

Plaza de Puerta Cerrada, Madrid. Su historia.

Foto Sebastián Navarrete

Foto Sebastián Navarrete

Foto Sebastián Navarrete

Foto Sebastián Navarrete

El cronista Ramón de Mesonero Romanos en  "El antiguo Madrid. Paseos histórico-anecdóticos por las calles y casas de esta villa" nos cuenta de esta plaza:

"La entrada de Madrid por este lado (según el maestro López de Hoyos, que la conoció, pues fue derribada en el siglo XVI) era angosta y recta al principio, haciendo luego dos revueltas de suerte que ni los que salían podían ver a los que entraban, ni éstos a los de fuera. Llamáronla en lo antiguo la Puerta de la Culebra, por tener esculpida encima de ella aquella célebre culebra o dragón, que a tantos comentarios ha dado lugar sobre su origen, atribuyéndole algunos de los analistas madrileños nada menos que a los griegos, fundadores, según ellos, de la villa, a quien dejaron como blasón este emblema, que solían llevar en sus banderas. Así lo afirma con la mayor seriedad el mismo honrado madrileño maestro López de Hoyos, en cuya casa de los Estudios de la villa se conservó, al derribo de la puerta, la piedra en que estaba esculpida dicha culebra, que copió después en su obra del Recibimiento de D.ª Ana de Austria."

Su puerta era denominada, popularmente, "del dragón" o "de la culebra", pues existía la representación de uno de estos seres. El nombre oficial "cerrada", se debió a que lo fue por los numerosos pillajes y robos que se producían en la misma. 
Como veis en la actualidad en esta plaza se pueden ver hasta cuatro rótulos diferentes que han ido quedando a lo largo del tiempo.