martes, 24 de diciembre de 2013

Retroceso sin freno, y seguimos mirando para otro lado.




La reforma de la ley del aborto en España.

Extracto de un artículo de opinión en el diario británico The Times publicado ayer:

“Viola el principio de la política democrática al suplantar con decretos estatales las opiniones de ciudadanos privados individuales. Va a erosionar el pluralismo, restringir la libertad, hacer retroceder la posición de la mujer en la sociedad española, dañar la vida familiar e infligir daños psicológicos y físicos a mujeres que padecen en ocasiones circunstancias desesperadas. Es una ley mala que previsiblemente tendrá consecuencias lamentables”. “Aunque el Gobierno manifiesta que ninguna mujer será procesada por haber abortado, esa línea de defensa es débil. Los médicos se arriesgan a ser procesados y se enfrentan hasta a tres años de cárcel por llevar a cabo abortos que sean considerados ilegales”. “Hay gente que tiene fuertes objeciones éticas contra las terminaciones del embarazo (incluyendo a la Iglesia católica, que ha apoyado al Gobierno español en este asunto). Sin embargo, esa visión es minoritaria. Los sondeos muestran que la mayoría de los votantes españoles están a favor de que la ley siga como hasta ahora. Y aunque no fuera ese el caso, la propuesta de ley seguiría siendo perversa”,  “Llevar al rango penal una cuestión que afecta a la salud de las mujeres y que es una cuestión de conciencia es un abuso del poder del Gobierno. Una sociedad constitucional no se inmiscuye en zonas de criterio personal que la mayoría de los ciudadanos consideran que se tienen que decidir dentro de las familias. La ingeniería social es una práctica de los gobiernos autocráticos. Los amigos y aliados de España en Europa deberían convencer al señor Rajoy de que se lo vuelva a pensar”.