Vivimos en un mundo en el que la hipocresía es un valor en alza y en el que demasiada gente ataca a quienes tratan de protegerla y sigue a ciegas a quienes la explotan. Hay estómagos a la vez agradecidos y vacíos. Y ese es el origen de la tragedia: los demagogos salen al escenario, gritan que para vengar a los bosques talados hay que echar al fuego los libros cuyo papel fue fabricado con su madera… y el público aplaude. Así comienza todo. Benjamín Prado, infoLibre, 03/08/2021.
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¿Y como voy a saber lo que pienso si no lo he dicho todavía? E.M. Forster.
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