martes, 30 de noviembre de 2010

Más de aquella nevada en Madrid.






En concreto la del día 9 de enero de 2009. Esta vez con un tratamiento en las fotos diferente al de ayer.

lunes, 29 de noviembre de 2010

domingo, 28 de noviembre de 2010

Eduardo de Filippo




“Si en una obra hay dos, cinco, ocho personajes, el noveno para mí es el público. Es a lo que doy mayor importancia, porque es él, en definitiva, quien debe darme las verdaderas respuestas a mis interrogantes.” Eduardo de Filippo


Eduardo de Filippo (Nápoles, 24 de mayo 1900 – Roma, 31 de octubre 1984) actor, dramaturgo y director.
El año pasado tuve la ocasión de disfrutar de dos obras de este genio napolitano: “Filomena Marturano” interpretado en su papel principal por Concha Velasco, y “El arte de la comedia” en el teatro de La Abadía y con la que la compañía de este teatro celebró su 15 aniversario.
Este pasado sábado he gozado de nuevo con otra obra de Filippo “Con derecho a fantasmas” (Questi fantasmi!) dirigido por Oriol Broggi e interpretado (muy bien) por la compañía catalana La Perla 29.
Si estáis por Madrid y podéis conseguir entradas (ojo, las representaciones terminan el 5 de diciembre) están en el teatro María Guerrero.
El teatro de Filippo es teatro total, sus textos son geniales e inteligentes.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Ánimo, colegas



El Papa representa un poder sobre el que no ejerce ningún control. La Iglesia, ha dicho, carece de capacidad de ordenar a las mujeres (aunque sí de darles órdenes, añadimos nosotros), porque se trata de una decisión del mismísimo Dios que él, aunque no comparta ("no se trata de que no queremos"), debe acatar. Zapatero podría copiar literalmente el discurso de Ratzinger para justificar su política económica. No se trata de que queramos bajar las pensiones, es que el Mercado, a quien servimos, nos obliga. El Papa y Zapatero dependen de instancias superiores cuyos designios son inapelables. Cuando Dios dice que el condón es bueno para el burdel, pero malo para la cama de matrimonio, es como cuando el Mercado asegura que cierto grado de socialismo tiene gracia (como juego infantil) cuando los poderes financieros deciden fabricar productos basura con los que hacer caja, aunque se debe perseguir a la hora de pagar la factura.

La política ha devenido en una disciplina tan absurda como la teología. Nadie ha visto a Dios, tampoco al Mercado, pero el sentido profundo del sexo, dice Dios por boca del Papa, es la reproducción como el sentido profundo de la economía, dice el Mercado por boca de Zapatero, es el enriquecimiento personal de unos pocos. De ahí la condena a los homosexuales y la prohibición de una fiscalidad justa. Ello hace que Ratzinger y Zapatero se digan y se desdigan todo el rato. Si fueran juiciosos, dimitirían alegando que no entienden nada. La curia romana está llena de cardenales dispuestos a aceptar el absurdo divino y la política española, de políticos encantados de llevar la injusticia social a los extremos por los que nos despeñamos. Si dimitieran, devendrían en héroes, incluso en santos. Paradójicamente, lograrían que mucha gente volviera a creer en el socialismo y en Dios. Ánimo, colegas.

Ánimo, colegas. Juan José Millás. El País 26 noviembre 2010.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Antoinette Peské



Por lo que puedo confiar en mi memoria, jamás me ha parecido que nada fuera natural.

Cuando era niño, lógicamente, no había por qué sorprenderse, y mis padres, aunque no tuvieran a su disposición el libro de las Diez mil respuestas de los padres a los hijos, recientemente publicado en Londres, satisficieron lo mejor que pudieron mis preguntas descabelladas. Sin embargo, a pesar de sus explicaciones y las que me dieron más tarde, en el transcurso de mis años de estudios y experiencias, mi curiosidad siempre quedó poco satisfecha, cosa que tampoco es sorprendente. Muchos hombres están en mi caso, pero unos dejan de preguntar por indolencia, otros por miedo a saber, algunos porque pretenden haber comprendido, y otros en fin porque, para vivir, no necesitan comprender nada, mientras yo me comporto como un niño.

Me resulta difícil, todavía en el momento actual, admitir por ejemplo que los seres puedan dormirse y… despertarse, que una rata o un simple gusano al que mato de una patada no pueda volver a ser creado por mí “hecho a imagen y semejanza de Dios”, que cada planta tenga su color y su perfume, cada hombre y cada animal su mirada… Y no hablo del misterio de los lazos entre la mente y el cuerpo, de los movimientos del alma y del corazón… Pero los ojos, sobre todo los ojos siempre me han intrigado poderosamente y siempre me intrigarán. Si la voz de los seres amados puede conmover, no tanto por lo que expresan como por lo deja tras ella, la mirada, palabra que llega directamente de las profundidades de nuestra alma y que, sin la ayuda de los sonidos, traduce por nosotros lo inexpresable, ¡cuánto más puede conmover!

Los ojos… Nunca me cansaré de esperar detrás de esas puertas de nuestro subconsciente que hacen creer que a través de sus cristales coloreados enseñan algo, y que cuando se les fuerza ¡se abren a la nada! ¿Esperar qué? Pues esperar simplemente, porque al que ya no espera no le queda sino morir.

Así comienza el capítulo II de La Caja de Hueso, de la autora Antoinette Peské (1902-1985). Editorial Siruela. La caja de hueso es el turbador relato de un hombre sumido en la locura por un amor que, en su ansioso afán de posesión, le lleva más allá de la muerte.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Ana María Matute



Durante los primeros años de su vida, cuando aún no le habían apartado de su madre. Orso creyó oír voces. Eran voces misteriosas y no humanas, voces que se adentraban en el silencio, que revoloteaban a su alrededor y se introducían en su mente encendiendo su curiosidad. De ellas hablaban las sirvientas en las noches junto al fuego, cuando el crepitar de los leños, el rumor de las ruecas y sus conversaciones permitían a Orso desvelar algunos de sus más escondidos secretos. Él respetaba esos secretos, los buscaba y los deseaba. Pero nunca llegó a desentrañarlos del todo ni a hacerlos suyos. Eran secretos de mujeres, y él no era más que un niño que sentía cómo la sed de conocimiento crecía en su interior. Así comienza Aranmanoth de Ana María Matute. Editorial Planeta.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Monsaraz









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Ahora que se acercan las Navidades, y que es posible disponer de algunos días de fiesta, os quiero recomendar un lugar para visitar: Monsaraz. Es un pueblo medieval del Alentejo portugués, a muy pocos Km. de la frontera con tierras de Badajoz. Sus calles, murallas, iglesias, fortaleza y un esplendido paisaje regado por el río Guadiana, junto con una buena gastronomía, seguro que no te dejará indiferente. Me he acordado de esta localidad enlazándola con la Navidad ya que en Monsaraz mantienen la tradición de montar un  Belén con grandes figuras que se reparten por todas las calles y plazas del pueblo, añadiendo encanto y misterio a cada uno de sus rincones. Os dejo unas fotos de finales del año 2008. Saludos.

martes, 23 de noviembre de 2010

Tertulianos


La indignación ante los comentarios del tertuliano Sostres en el programa Alto y claro de Telemadrid emerge no tanto contra el individuo que los pronuncia (cuyo currículo es bien conocido por todos), sino contra la sensación de normalidad con la que se han recibido. La opinión de Sostres no es una excepción, sino una clara tendencia entre ciertos sectores sociales.
Algunas de las perlas que he tenido que leer en los últimos meses incluyen las asquerosas declaraciones sobre pederastia de Fernando Sánchez Dragó, los insultos del periodista de Intereconomía Eduardo García Serrano contra una ministra a la que llamó "zorra" y "puerca", y la caracterización del alcalde de Valladolid Francisco Javier León de la Riva de otra ministra como un objeto sexual.
Mi lectura de estos eventos es de acoso sexual a menores y a mujeres. Sin embargo, dentro de nuestra cultura, estos individuos pronuncian estas palabras con impunidad y con el apoyo de las instituciones y audiencias que les respaldan. El hecho de que haya instituciones dentro de las cuales dichos comentarios sean recibidos con normalidad significa que dichas instituciones son fundamentalmente sexistas. Un medio que publica o retransmite dichas opiniones tiene que ser responsable por ellas. El hecho de que haya una audiencia para comentarios sexistas y pederastas es un síntoma de la sociedad en general, algo de lo que todos somos responsables.
La normalización de discursos sexistas conduce a escenarios de violencia doméstica, discriminación laboral, abuso de menores e incluso situaciones en las que el encargado de un piso para mujeres maltratadas en Mallorca es detenido por acosarlas. Si no existen medios para prevenir la influencia de los formadores de opiniones sexistas o pederastas, deberemos inventarlos.
La libertad de expresión no es libertad si no se ejerce con responsabilidad. Ejercer esa responsabilidad nos corresponde a todos.- Vanesa Castán Broto. Investigador Post-Doctoral en la Universidad de Durham, Reino Unido. Publicada en El País, cartas al Director, el 22 de noviembre de 2010.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Jean Luc Mylayne









Gracias a la información, como siempre amplia y precisa del blog de Paco (para quien no lo conozca se lo aconsejo, el mejor lugar para enterarte de todo lo que sucede relacionado con el arte en Madrid, aquí puedes entrar) el sábado me di una vuelta por el Parque del Retiro y vi, entre otras cosas, la exposición de fotografía de Jean Luc Mylayne “Trazos del cielo en manos del tiempo” en el Palacio de Velázquez. De paso pude ver como había quedado el interior de este edificio después de su reforma. 

viernes, 19 de noviembre de 2010

El contenido de la felicidad


Si alguna vez tropiezo con viejas fotografías de mi infancia, lo que hace mucho que no sucede, siempre me sorprende y molesta el mismo, obsesionante, rasgo. En todas ellas –diez, veinte fotografías que me retratan desde la pila bautismal hasta los seis o siete años de edad- aparezco con la misma e insoportable sonrisa. Siempre es igual, idéntica, como si se tratara de una máscara y fuera independiente de mi verdadero humor. Este signo inequívoco de vileza ha determinado mi vida, una de las más desdichadas que conozco, y siempre en la misma dirección; desde mis primeras intuiciones supe que estaba obligado a simular una constante felicidad, y que semejante rasgo iba a ser lo que me permitiera sobrevivir; la única fortaleza en donde podría sentirme a salvo de los innumerables ataques de que iba a ser objeto. Una simulación de felicidad terca y constante me ha permitido, en efecto, llegar con vida al día de hoy, pero a costa de los mayores sufrimientos y de un hastío infinito. No obstante, prefiero no imaginar lo que habría sucedido de haber mostrado a cara descubierta hasta qué punto ni era feliz, ni falta que me hacía. Así comienza Historia de un idiota contada por él mismo o El contenido de la felicidad, novela de Félix de Azua. Editorial Anagrama.

jueves, 18 de noviembre de 2010

El perfume





En la época que nos ocupa reinaba en las ciudades un hedor apenas concebible para el hombre moderno. Las calles apestaban a estiércol, los patios interiores apestaban a orina, los huecos de las escaleras apestaban a madera podrida y excrementos de rata; las cocinas, a col podrida y grasa de carnero; los aposentos sin ventilación apestaban a polvo enmohecido; los dormitorios, a sábanas grasientas, a edredones húmedos y al penetrante olor dulzón de los orinales. Las chimeneas apestaban a azufre; las curtidurías, a lejías cáusticas; los mataderos, a sangre coagulada. Hombres y mujeres apestaban a sudor a ropa sucia; en sus bocas apestaban los dientes infectados, los alientos olían a cebolla y los cuerpos, cuando ya no eran jóvenes, a queso rancio, aleche agria y a tumores malignos. Apestaban los ríos, apestaban las plazas, apestaban las iglesias y el hedor se respiraba por igual bajo los puentes y en los palacios. El campesino apestaba como el clérigo; el oficial de artesano, como la esposa del maestro; apestaba la nobleza entera y, sí, incluso el rey apestaba como un animal carnicero y la reina como una cabra vieja, tanto en verano como en invierno, porque en el siglo XVIII aún no se había atajado la actividad corrosiva de las bacterias y por consiguiente no había ninguna acción de vida incipiente o en decadencia que no fuera acompañada de algún hedor. El perfume. Patrick Süskind. Editorial Seix Barral.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Salamanca.






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Salamanca, ciudad universitaria, a orillas del río Tormes, con una gran riqueza artística: catedrales, palacios, iglesias, de estilos románicos, góticos, plateresco y barroco.
Un buen plan para pasar un fin de semana, a tan sólo un par de horas de Madrid en coche.

martes, 16 de noviembre de 2010

Ser nadie



Cuando llegue el momento de ser nadie, el mundo seguirá y no lo veremos. Si antes vivíamos cegados por el sol ahora estaremos cegados por la sombra.
Cuando llegue el momento de ser nadie, la memoria habrá quedado encinta de ideas y preguntas que nunca nacerán. Nadie sabe si seremos ceniza o si nos mezclaremos con la cenizas de otros.
Arriba o abajo seguirá la vida o seguirá el quién sabe. Ya una vez fuimos nadie, hasta que empezamos a ser alguien en el semen del padre y en el vientre materno.
De la nada a la nada pasa una historia efímera, esa imitación del algo que se llama vida, un lapso en el que amamos, respiramos, creemos y descreemos, repartimos semillas en los surcos que esperan y asumimos proyectos a largo o a larguísimo plazo.
Lo cierto es que no somos dueños de este cuerpo, tan sólo lo alquilamos, hasta que llega el óbito y nos da desalojo. Y entonces ser nadie es bastante menos que ser poco.
Los que a sabiendas hieren y matan y torturan, se creen fieles lacayos de la muerte, pero esos imbéciles no saben que, desde tiempo inmemorial, la parquísima inmola a sus lacayos.
Cuando llegue el momento de ser nadie, es mejor disiparse con la conciencia sepulcral tranquila. Mario Benedetti. Vivir adrede. Editorial Alfaguara.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Los ex



En el mundo vivimos una situación extraordinaria. En unas partes más extraordinaria que en otras, es verdad, pero todos compartimos un extraordinario desasosiego. La sensación de lo ex. La melancolía democrática. Sabemos quien gobierna, pero no quien manda. No es el fin de la historia, pero vivimos en una atmósfera de ex historia. Unos cuantos ejemplos frescos. En Europa, para salvar la caja de Pandora de los especuladores del capitalismo mágico, se saquean las conquistas sociales. Es el ex Estado de bienestar. Los universitarios británicos esperaban la gratuidad de matrículas y les han devuelto dos tazas de tasas. Era una promesa en firme de los ex liberaldemócra-tas, caídos en la red de los ex conservadores, a su vez atrapados en la telaraña de los conservaduros. En el Sáhara Occidental, nuestros conciudadanos ex españoles sufren la expulsión exterior y el expolio interior. En vez de autodeterminación, una lenta exterminación. En México se habla de la desaparición de un Estado desorganizado ante el poder del crimen organizado. Mientras, el gran supermercado gringo abastece la libre balacera. En este contexto, las voces que más se escuchan son las de los ex. Los ex discursos. En España, el ex González con un ex dilema que confunde el estadista con un Zeus que podría decidir sobre la vida y la muerte, al margen de un Estado de derecho que él ayudó a crear. El ex Bush exculpándose de una cruzada bélica que él encabezó, al tiempo que justifica la tortura con una literatura del género horroroso. Una posición que recuerda aquel eufemismo del ex policía de la dictadura portuguesa que definió el tormento como "ausencia de confort". Lo que también provoca una ausencia de confort mental es descubrir por Bush que el espiritista de las Azores fue nuestro ex Aznar, a quien llama El Visionario. Otra profecía de José María Nostradamus y acabamos todos cazando leones en Escocia. Menos mal que nos queda la experanza. Los ex. Manuel Rivas. El País 13 noviembre 2010.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Luis Landero


…Yo creo que la vida, y nosotros con ella, se parece mucho a esas páginas de los periódicos donde viene de todo, donde los honores se codean con las necrológicas. Fulano murió en la paz de Dios tras una larga enfermedad, Mengano recibió el Premio Donaire por la sal de sus dichos, en tanto que Perengano fue visto en tal sala de fiestas en compañía de tal modelo o de tal miss. Son noticias sociales, de difícil clasificación, y con todo ello hacen un surtido y resulta una página abigarrada y amena de leer. ¿No es ahí donde vienen también los crucigramas y otros pasatiempos, las onomásticas, la lotería y la formación meteorológica?

Si, ahí está la vida y su alocada trama de criaturas, recogida en sus más trágicos y frívolos contornos. Un grotesco tremedal de instantes. En fin, de estas cosas podría contarle muchas, y quizá se las cuente más tarde, porque esta noche de mis tormentos promete ser muy larga…. Luis Landero. Retrato de un hombre inmaduro. Tusquets.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Casa de Campo (Madrid)




Recorrido circular de la Tapia. 16 Km. Un clásico de los corredores madrileños.

Estoy seguro que a mis compañeros y amigos corredores estas imágenes no les serán extrañas. Son muchas las veces que hemos pasado por estos caminos, y siempre lo hacemos deprisa, sin detenernos, jadeantes, con el pulso alto y la vista fija en el camino que nos queda por recorrer.

Esta vez, atraído por la belleza de los colores del otoño, he querido andarlo despacio, sin prisas, deteniéndome en aquellos rincones que noviembre adorna y que he pensado son dignos de quedar inmortalizados en una foto.

Espero que os gusten y que las disfrutéis tanto como yo lo hice en esa mañana de paseo.


Abrazos.